Me dolía en el alma verla así, pero el primer paso solo podía darlo ella. Tenía la mirada perdida. Recostada en la cama, las ojeras comenzaban a marcarse en su rostro. Los labios resecos y un pañuelo de papel en la mano. Y sin embargo, yo sabía que no era la fiebre lo que la tenía sumida en aquel estado. La acaricie. No dijo nada. No sé siquiera si era consciente de que estaba allí con ella. Tomé su mano y la apreté con fuera, poco más podía hacer yo, pero quizá fuera suficiente.Hay un instante en que el corazón se acelera y el estómago se llena de mariposas. Es amor... pero no como piensas. Escribir, leer,... vivir la cultura y no ser capaz de abandonarla. Me encantan las matemáticas pero amo el arte. Me gusta el cine pero amo el teatro. Sueño despierta porque la realidad en ocasiones me aburre. Me llamo Sara y quiero sentir.
sábado, 13 de enero de 2018
Llegó la borrasca
Me dolía en el alma verla así, pero el primer paso solo podía darlo ella. Tenía la mirada perdida. Recostada en la cama, las ojeras comenzaban a marcarse en su rostro. Los labios resecos y un pañuelo de papel en la mano. Y sin embargo, yo sabía que no era la fiebre lo que la tenía sumida en aquel estado. La acaricie. No dijo nada. No sé siquiera si era consciente de que estaba allí con ella. Tomé su mano y la apreté con fuera, poco más podía hacer yo, pero quizá fuera suficiente.
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