jueves, 21 de mayo de 2026

Un océano inmenso

He visto emerger una isla frente a mis costas. Una bien frondosa y en calma. No me he vuelto loca imaginando cómo sería vivir allí, ni tampoco me he desesperado buscando la forma de llegar. La he contemplado en la distancia y me he sonreído como si de alguna manera estuviera viendo una imagen real de mi futuro.

Entonces he parpadeado. Solo un pestañeo fugaz para evitar la sequedad de la córnea.

La bocina de un camión. El adelantamiento temeroso entre dos coches. Un grupo de colegas vociferándose en mitad de la noche veraniega. Gente corriendo. Luz constante. Un pozo profundo. Máquinas engrilletadas a la rutina. Ni siquiera el recuerdo del más simple atardecer.

En solo un instante, se ha hundido la isla, se ha evaporado el mar, se ha difuminado la costa e incluso he desaparecido yo.