No sé... Quizá. Tal vez. No digo yo que no, pero tampoco puedo decir que sí. ¿Lo entiendes? O sea, a lo mejor es una buena idea. Pero también puede que sea un desastre. Yo no puedo... elegir.
Pausa. Silencio. La mirada perdida más allá del horizonte.
Desde luego que hay que tomar una decisión, ahí estamos de acuerdo, pero no solo depende de mí, no es este el caso, así que... Pues es que ahora mismo no sé qué opción es mejor... Hablamos de eso, de ir por el camino que más nos favorezca. Tengo mi opinión, por supuesto... pero no quiero condicionarte.
No digo que no quiera tomar una decisión, digo de llegar a un acuerdo... y que plantees tú primero por dónde preferirías que fuéramos. Que lo hablemos, vaya, siempre hemos dicho que nos enorgullecía nuestra comunicación activa.
Y aún así, el corazón sin acelerarse de más.
Si estuviera yo solo... pues me daría igual lo uno que lo otro, pero ahora... tal vez. Quizá. No sé.

No hay comentarios:
Publicar un comentario