Hay un instante en que el corazón se acelera y el estómago se llena de mariposas. Es amor... pero no como piensas. Escribir, leer,... vivir la cultura y no ser capaz de abandonarla. Me encantan las matemáticas pero amo el arte. Me gusta el cine pero amo el teatro. Sueño despierta porque la realidad en ocasiones me aburre. Me llamo Sara y quiero sentir.
miércoles, 1 de febrero de 2023
Un padre y una hija
miércoles, 25 de enero de 2023
Las otras familias
Una joven deja a su bebé junto a una caja de bebés, esas en las que abandonarlos de forma anónima. Lo deja fuera con una nota asegurando que volverá a por él. Lo que no suele suceder. Una detective lo mete dentro y sigue observando desde la distancia. El trabajador Dong-Soo se lleva al bebé, junto a su amigo Sang-Hyun van a venderlo a una pareja. Entonces la madre regresa y descubre que su niño no está en el centro. Descubierto Dong-Soo, no le queda más remedio que contarle la realidad y así emprenden un viaje en busca de los mejores padres para el bebé, y donde la inspectora les sigue de cerca porque necesita pillarlos con las manos en la masa (esto a grandes rasgos porque absolutamente todos los personajes tienen su propia subtrama).
Cuando se piensa en el cine (en general) se le suele dar más importancia a la imagen que al sonido (como en la vida real), y sin embargo este último es un gran recurso. Aquí se empieza escuchando la lluvia y al rato podemos ver cómo llueve sobre la ciudad. Es un punto a favor de la película y un comienzo atractivo. En cambio se acude excesivamente a la música extradiegética para ensalzar momentos que ya tienen de por sí la suficiente carga emotiva.
A nivel de estructura va planteando nuevos personajes y sus conflictos con la suficiente cadencia como para que se comprenda todo, pero está excesivamente estructurado. Los personajes resultan muy atractivos por sus subtramas, abiertas inteligentemente, pero demasiadas y se hace larga; no se trata de una cuestión de duración si no de concrección (que sí, todos esos apartes están relacionados con el mismo tema pero al final de lo que trata el film es de una trama principal, es casi como si no terminara de decidirse por qué historia contar).
En conclusión, Broker es una película que cumple y satisface los objetivos temáticos pero en un envoltorio mejorable.
lunes, 16 de enero de 2023
El monstruo, el disfraz y el humano
Julián es un creador de monstruos de videojuego con un oscuro secreto. Un día conoce a Diana, una joven que vive la vida (y la cultura) y enseguida conectan. Julián siente que por fin puede ser feliz hasta que se descubre su secreto y su monstruo interior termina de dominarle.
Mantícora. Muy acertado el título. Fotografía no especialmente llamativa. Gran cuidado del sonido, de los silencios y la música.
Definido como cine de terror, profundiza desde la fantasía y el misterior en temas tan potentes como los ataques de ansiedad. Habla de salud mental y de pedir ayuda, de moralidad y de humanidad, el deseo y lo imaginario, la soledad y la familia. Lo mejor es que lo hace sin llegar a mencionar los términos como tal, sino sugiriéndolo todo como hacemos en la vida real.
A nivel argumental es interesante esa presencia de el mundo de los videojuegos y de sus trabajadores. Son secuencias no especialmente densas pero a veces pierden ritmo. El final creo que desluce un poco todo lo que plantea en cuanto a conceptos.
Es una película de Carlos Vermut, de eso no hay duda, con su excelencia en los diálogos y el subtexto, la sutileza de ese secreto y el aperturismo con la salud mental, concluyendo la película con muchos temas de los que debatir pero, y quizá muy influenciada aún por la fantasía que me parece Quién te cantará (2018), me falta algo... ¿luz? no se trata de una cuestión de fotografía sino de energía.
jueves, 12 de enero de 2023
¡En esto consiste el cine!
Desde la delicadeza de cada diálogo y todo lo que cuentan
los silencios (por favor qué maravilla de escena en el bosque en la que Sophie abraza
a Léo), al cuidado de cada plano (destacaría la escena del coche en que Léo dice
apenas tres frases pero lleva media película queriendo decirlas, un momento muy
relevante y que, acompañando a las emociones de los personajes, no se cuenta
viéndoles la cara de frente si no con la cámara en los asientos traseros, vemos
medio rostro y cómo Léo mira de frente sentado en el asiento del copiloto y le
cuesta tanto girarse al conductor).
Pasando por la interpretación (que obviamente con
niños/adolescentes es siempre más complicada por una cuestión tan sencilla como
la falta de experiencia y que aquí resulta muy natural).
Y la construcción de todos los personajes, que si bien
habría mucho que decir del protagonista y de todo el juego con la adolescencia (las
contradicciones y el subtexto), lo que más me ha sorprendido han sido los
secundarios por su desarrollo y crecimiento aunque no aparezcan en pantalla más
que unos minutos, como pasa con la ternura del hermano de Léo o el dolor del
padre de Remi.
Completándose con un gran tema principal tratado con gran
delicadeza, obviando la palabra en sí pero con la inocencia del protagonista (sobre
todo en sus preguntas); y otros muchos que le rodean: el amor, la amistad, la
salud mental (la importancia de que los personajes lloren y se hable de que
llorar también es importante), la familia,…
Sabiendo jugar con el sonido, por ejemplo, a través de
ciertos temas musicales que impulsan las emociones sin extenuarlas (porque al
final lo importante es que realcen la acción, no que se la coman) o
distorsionando el entorno (de nuevo con el objetivo de acompañar lo que le
sucede al protagonista).
Y la dirección de Lukas Dhont (ya brillante en su anterior
película y ópera prima Girl). Destacar la última escena: como al
principio, Léo corre por los campos floridos, ahora solo, y precisamente por
eso se detiene y mira atrás, y vuelve a mirar, y luego camina. No es fácil
cerrar ciertos viajes y en esta película creo que es redondo en todos los
aspectos.
Simplemente espectacular (más allá de mi torpe crítica).
Dura y preciosa.
miércoles, 4 de enero de 2023
Suro: menos es más
En cuanto a trama, se enmarca en la ola de neorrelismo que, más allá de As bestas (que todavía tengo pendiente), tiene como máximos exponente generaciones de directores con óperas primas (aquí Mikel Gurrea) o segundas realizaciones, protagonizadas precisamente en su mayoría también por jóvenes, en un entorno rural y reflejando conflictos sociales. Toca los tres temas por igual y lo hace saltando de uno a otro sin poner hincapié en ninguno pero profundizando en todos bajo otro tema transversal: la idealización de la vida en el pueblo y las dificultades propias de su puesta en práctica. Es una película que habla de la vida lenta y calmada del pueblo (con todos los problemas que también sacuden los núcleos menos poblados) pero se cuenta con tensión y ritmo desde la cotidianeidad de la vida en pareja (cómo les afectan todos estos cambios y cómo se enfrentan a esos problemas).
Cinematográficamente me interesó la luz, quizá no tanto los encuadres, creo que a nivel de fotografía le falta algo. Los movimientos de cámara tienden a ser sutiles y se juega mucho (y bien) con los fueras de foco, pero quizá siendo un largometraje tan de la tierra, le faltó adentrarse un poco más en el bosque; porque sí, hay escenas que acaban con un plano de la copa de los árboles pero no profundiza en ese acercamiento temático que se pretende, es casi como si esos planos fueran la breve mirada que le dedica un urbanita al bosque antes de seguir mirando la pantalla de su móvil (lo cual incluso podría llegar a entenderse desde la perspectiva de los protagonistas en su transposición de los ideales, pero que desde luego no le saca partido al paisaje).
Gran acierto la (prácticamente) ausencia de música, la mayoría de forma diegética y como punto de liberación de los personajes (brillantísima una de las últimas escenas en que la protagonista se rompe, después de haber conseguido transformar la casa en el entorno que arquitectónicamente tenía planeado, se le viene encima toda la culpa por lo acontecido con Karim y cómo se ha perdido su vida en pareja).
La interpretación, insisto, excelente por parte de Vicky Luengo y sin dejar de lado a Pol López e Ilyass El Ouahdani, pasa por la contención y la exaltación cotidianas y, como el propio argumento muestra con la pela de los alcornoques, va quitando capas de los personajes hasta descubrirnos la verdad de cada uno de ellos, lo que hay más allá de la ideales o del afán de buenismo.
Por último, destacar el plano con que acaba la película: la pareja protagonista sentada en el porche en medio de la oscuridad viendo como las llamas queman los campos de sus alcornoques y se acercan a su propia casa. Solo les vemos a ellos, sin música que remarque el drama que se les acerca, en una conversación sencilla y con silencios. Dice tanto de los personajes y de su forma de actuar como lo que hay en subtexto con la llegada del fuego.
En conclusión, es una largometraje de actualidad que aborda muchos temas con gran tensión pero sin subrayar absolutamente nada. Creo que se ha estrenado en un momento complicado, con mucho (y buen) cine español que debe enfrentarse a las vacaciones, los niños y el cine americano. Ojalá no pase inadvertida.
lunes, 26 de septiembre de 2022
Cine de excesos
Es basicamente una película que contiene muchas historias y luego se queda vacía. Los personajes tienen una buena construcción y se crea una llamativa atmósfera mágica, pero al final es un guion evidente y cuando Alithia pide su deseo, todo lo que había de interesante en los personajes se difumina. Demasiada moralina, efectos especiales e imágenes saturadas que pretende dirigirse a los adultos pero que carece de personalidad (eso que precisamente tienen los cuentos y a lo que se supone que aspira), otro producto comercial más que acaba por pinchar por su exceso de estímulos.
martes, 20 de septiembre de 2022
Entre valles: cine rumano ¿o gallego?
Un bosque eterno de caminos embarrados. Niebla. Personajes ancianos que viven felices (y/o atrapados) entre sus valles pese a todas las limitaciones. Si no fuera porque había leido que era una película rumana (y enseguida se aprecia por el idioma), podría haber pensado que era gallega.
Enmarcada en el drama, por momentos parece que se va ha convertir en una de terror (es lo que tienen los bosques por la noche y la niebla..., para mayor muestra el cartel), y tiene puntos de comedia buenísimos porque el anciano protagonista no se calla (y sí, está enfermo, pero se cuenta desde el cariño y la inocencia).
En conclusión, una pieza reflexiva a la par que ingeniosa sobre la empatía y la bondad. Y me reitero, es una película de Rumanía que podían haber protagonizado gallegos. Por temática, podíamos desplazarla igualmente a toda la cordillera Cantábrica o Pirenaica. No es una realidad tan lejana.
lunes, 1 de agosto de 2022
La familia y los mundos que la orbitan
La película Cinco lobitos dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, gran triunfadora en el último festival de Málaga y todavía en las carteleras desde su estreno en mayo, cuenta la historia de Amaia, una joven que acaba de ser madre y se muda un tiempo con sus padres al sentirse desbordada por la situación, no sólo por lo que supone cuidar a una criatura indefensa, sino por todas las limitaciones laborales, sociales y familiares que impiden la conciliación en pleno siglo XXI (por que sí, ciertamente se ha empezado a hablar del tema sin que sea un tabú, pero pocas veces se ha llevado a la gran pantalla y mucho menos se han dado pasos en la vida cotidiana). Hasta aquí el punto de arranque. Porque el argumento principal va por otro camino. O así lo entendí yo.
Un poco larga aunque tampoco sabría decir qué le sobra porque sabe cuidar a los personajes secundarios. El elenco es sobresaliente cumpliendo, aquí sí, cumpliendo las expectativas: el trío protagonista que forman Laia Costa, Susi Sánchez y Ramón Barea consigue hacerte olvidar que estás en un cine y lo que sucede bien lo podrías estar cotilleando junto a la puerta de tu habitación. Destaca también la fotografía, cuidada y preciosista como buena película rodada en el Pais Vasco.
En definitiva: está bien. Cumple los estándares de calidad, en ciertos términos los supera, pero al final es otra película sobre la familia "perfecta" que acaba desestructurada y las dificultades a las que nos enfrentamos las mujeres. No va mucho más allá. Quizá tampoco sea eso necesario.
viernes, 22 de julio de 2022
Una pena. Todo
La cámara sigue el viaje a un campo de refugiados en Grecia de una mujer, médico jubilada con un contacto frío con su familia y aburrida de la vida de jubiladas de sus amigas. En su labor como voluntaria, choca con un mundo lleno de férreas normas y un niño sin familia del que se encariña. Contado casi en formato documental, es precisamente esto lo que creo que se debería haber profundizado. En todos los aspectos, porque se intuye que juega con esta forma de contarlo en ciertos planos pero no termina de apostar por ello. Es ficción, lo sabemos. Pero es una gran realidad. Y eso también lo sabemos. ¿Por qué no sacarle más partido a la historia con esos otros recursos? No hablo de llevarlo todo al drama más absoluto (que sin duda es lo que sucede a diario), pero al final es como que trata de hablar de algo serio y se queda en la superficie.
Hay humanidad, hay un guion con ciertos diálogos muy pulidos, hay una protagonista sólida (tanto como construcción textual como en la interpretación de Carmen Machi) y un elenco de secundarios que termina de construir ese campo de refugiados desde la ironía, pero al final La voluntaria es una película sobre la vida que se queda plana, carente de vida.
jueves, 30 de junio de 2022
Amigos de pueblo
Nosotros no nos mataremos con pistolas es una película catalana dirigida por María Ripoll. En tono de comedia dramática, profundiza en la amistad de un grupo de treintañeros que vuelven a juntarse en las fiestas de su pueblo tras mucho tiempo separados.
El otro tema relevante (un acierto demasiado superficial) es la salud mental, el suicidio en concreto. Se habla y no se habla de ello. Se muestra y se evita. Como en la propia realidad. Una pena.
A nivel formal no tiene nada en concreto que resaltar. Sospecho que la fotografía podría haber sido más preciosista pero no era el objetivo.
Destacar, eso sí, el título, porque no es nada sencillo dar con uno lo suficientemente concreto sin revelar demasiado pero que al ver la película se entienda el por qué. Lo mismo con el cartel.
No es una gran película y los personajes dan para mucho más, pero supero mis (bajas) expectativas.
lunes, 20 de agosto de 2018
Española e independiente ¿te interesa? A mi me encanta. Prueba...
Tiene gracia que La Reconquista (Jonás Trueba, 2016) sea una de mis películas favoritas. A mí, que me gusta tenerlo todo bajo control y conocer todo el camino antes de comenzar a andar.
Y si el sonido es fundamental en el audiovisual, en esta película varias veces llama la atención, y no siempre por la música (que por supuesto aclarar que es asombrosa. Son canciones de Rafael Berrio, un poeta cuyas letras parecen exclusivamente de los personajes y a la vez, hablar de todos nosotros. Escuchen La arcadia en flor). Pero los silencios sí que son espectaculares, son esos instantes de mayor incertidumbre pero que transmiten la mejor sensación de permanencia y disfrute del momento.
Por supuesto que en todo ello cabe destacar la labor realizada por Itsaso Arana y Francesco Carril. Es que no parece que estén trabajando. A ella la he descubierto aquí, a él le admiro desde hace mucho y siempre me sorprende.
Cada vez que la veo me transmite nuevas y agradables emociones y descubro cosas nuevas, pero siempre me trae esa sensación compartida de los personajes de que el mejor momento de nuestras vidas ya lo hemos pasado, así como ese sentimiento loco de querer volver a aquello que amas pero que ya no te corresponde, aunque puede ser que regrese...martes, 7 de noviembre de 2017
Poesía en el cine
Hace poco revisioné La novia (Paula Ortiz, 2015) y me acosté con la emoción a flor de piel. No será una película que guste a todo el público, pero desde luego que a mí me tiene ganada y será por siempre un referente.
Y en esa "sublimación de las formas", tal y como explica en diversas entrevistas su propia directora, comienzan a cobrar importancia los símbolos, cimiento poético de una obra que, recordemos, es audiovisual. Paula Ortiz convierte las palabras del dolor en imágenes cuya belleza supera toda tragedia. Ya se dijo en su momento y no puedo estar más de acuerdo, La novia es una fábula poética trágica, pero tremendamente hermosa. Mucho de eso se lo debe a la dirección de fotografía. En mi admiración por el color de la imagen, esta película combina a la perfección la calidez del fuego de la hoguera y el frío de la noche, acompañando las sensaciones de la novia y augurándonos su destino.La composición del plano se erige entre todos estos elementos para que la experiencia sensorial sea aún mayor y el valor que le otorga al deseo nos llegue sin apenas darnos cuenta. Se plasma en esa última escena en que la novia pide que la maten. La culpa sobrevuela la mirada de todos los personajes y las palabras brotan en una fascinante dirección de actores.
pero que penetra fino
por las carnes asombradas
y que se para en el sitio
donde tiembla enmarañada
la oscura raíz del grito.
jueves, 29 de junio de 2017
Las exequias de la memoria
En La chica desconocida (La fille inconnue, Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne, 2016) se plantea, entre otros temas, la importancia de la identidad durante el entierro. La protagonista no sabe, no conoce a una chica que ha fallecido recientemente, y sin embargo, se va a empeñar en que la policía le de un nombre, que su desaparición de la tierra no lleve asociada su muerte del recuerdo de quienes la conocieron.
Es cierto que tan sólo se trata del reconocimiento de la identidad de un ser querido en unas letras grabadas sobre mármol, pero es quizá la manera de que perdure en la memoria.
Yo ya lo aprendí hace tiempo, el mejor recuerdo de una persona es el de un día cualquiera compartiendo un instante, una mirada, un abrazo, lo cotidiano que no por ello menos bello. De la noche a la mañana esa persona puede desaparecer y la memoria va a ser traicionera, pero sabes que su nombre va acompañado de una identidad, de una sonrisa particular que lo hace diferente a los demás independientemente del número del DNI.
Y recuerdo entonces Nuestro último verano en Escocia (What we did on our holiday, Andy Hamilton y Guy Jenkin, 2014). La película plantea cuanto de significativo tiene el lugar de entierro. Para los adultos la perfección de los actos debe estar a la altura de lo que la sociedad espera mientras que para los niños sólo es relevante la protección de la identidad del abuelo.
Me pregunto si el día de mañana alguien habrá comprendido mi identidad y sabrá qué hacer para que no desaparezca de su memoria.
sábado, 28 de enero de 2017
La belleza de las asesinas
Rodada entre la Patagonia y Fuerteventura el componente visual es claramente asombroso. Cada plano general te empequeñece ante la belleza de unos paisajes que, si bien es cierto ya de por sí son fotogénicos, hay que saber encuadrarlos.
Basada en hechos reales, la película nos cuenta la relación entre una madre y su hijo autista que viajan a la otra punta del mundo para que un guardafaunas argentino, ayude a ese niño en su incomunicación; hecho que se entiende como un reflejo de la sociedad tecnológica en la que se va perdiendo el contacto humano, induciendo a la reflexión en torno a lo hermoso de la naturaleza y lo distanciados de ella que nos encontramos. La trama viaja entre miedos y secretos evitando que el romance entre los dos protagonistas se haga pesado. Con un hilo argumental en ocasiones predecible, el final deja una incertidumbre de lo más interesante.
El desafío de mostrar las orcas mediante imágenes creadas por ordenador, las filmadas con los animales reales y los mecanizados, está claramente superado bajo la dirección del documentalista Gerardo Olivares, cuya incursión en la ficción resulta de los más prometedora.
Con un pequeño pero excelente elenco liderado por Maribel Verdú y Joaquín Furriel, acompañados del prometedor Quinchu Rapalini, El faro de las Orcas se ajusta a las expectativas pero no termina de sorprender. Recomendada para los amantes de la naturaleza y el cine reflexivo, hay que reconocer que la película está bien y merece ser vista de nuevo.
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Bibliografía:
VALL, Pere (2016). Nos adentramos en el rodaje de "El faro de las orcas". En: Fotogramas [en linea]. Disponible en: http://www.fotogramas.es/Peliculas/El-faro-de-las-orcas/El-Faro-de-las-orcas-rodaje [consulta: 26-01-2017].
Más información:
http://www.elfarodelasorcas.es












